El estado Falcón guarda más allá de sus espectaculares paisajes una gastronomía única. Ubicado en el noroeste de Venezuela, siendo sus límites, al norte con el mar Caribe y el golfo de Venezuela, al sur con los estados Zulia, Lara y Yaracuy, al este con el mar Caribe y al oeste con el golfo de Venezuela y parte del estado Zulia. Su capital es la ciudad de Coro. La principal actividad económica en cuanto a la ocupación de la mano de obra, es la agropecuaria, con grandes cultivos de caña de azúcar, cebollas, maíz, sorgo, papas, bananos, plátanos, patillas, melones y caraotas.
El mar ofrece su carga de carites, jureles, pargos y cazones, así como de camarones y calamares. Los pescados nutren las ollas de los sancochos, de los guisos o de los pescados fritos. La Costa , austera hasta la perplejidad, aporta los cardones y los chivos, que representan el alma gastronómica de esta tierra bravía... Y también encontramos el coco que se une a la estrella de la gastronomía falconiana, que no es otra que la carne del chivo, comida de mil formas, fresca o salada, en sancocho o frito, asado o guisado. Pero una de las tres maneras preferidas es en coco, en forma de mute, que es una sustanciosa sopa hecha con vísceras y cabeza de chivo, acompañada de legumbres diversas, bolitas de masa y papelón raspado; y la ceniza o salón coriano, que es carne de chivo salada y secada al sol, se prepara a la leña o asada a fuego lento, se come acompañada con cazabe o arepa, suero; también se prepara guisada, sancochada o frita.
La famosa arepa pelada:
De la montaña, con sus suaves laderas y de los valles que se abren hacia el mar, viene todo lo demás: el maíz, de cuyos granos se elabora la arepa pelada, que es una arepa gruesa, de apariencia tosca, un poco áspera al tacto y de una tonalidad que va del crema al gris, elaborada a partir de granos de maíz remojados durante varias horas y luego molidos con concha. Esta arepa se sirve acompañada con queso de leche de cabra o la famosa “natilla” que es una crema de leche muy autóctona y con un sabor muy característico. De la siembra también encontramos toda suerte de granos leguminosos, entre los que se destacan la caraota negra, el frijol y el quinchoncho. El ñame y el ocumo, infaltables en la mesa campesina, así como el plátano y el cambur. La caña de azúcar, de la que se saca el papelón, base de muchos dulces populares. Y el café, de donde viene el “cache”, que es el café clarito, guarapo o guayoyo y que no es más que una infusión preparada con polvo de café reutilizado, sin colar y que se deja asentar.
El plato más importante de los preparados con el cerdo, marrano o cochino, es el “celse coriano”, que es la cabeza de cerdo, sin piel y lavada hasta quitarle la sangre, se sancocha junto con las patas y las orejas, se corta en trocitos y se lava de nuevo para que suelte la mayor parte de la grasa. Después se le agrega vinagre mezclado con agua, ají al gusto, pimienta negra en grano, rodajas de papas y cebolla.
Bebidas suaves y fuertes:
Entre las bebidas típicas tenemos: “Cocuy”, bebida sumamente fuerte extraída de la penca de fique y asada, el “limón con panela” un refresco hecho con limón y endulzado con papelón, “la leche de burra”, una especie de ponche a partir de leche de burra, azúcar y huevo y el “cocuy blanco”, licor preparado con caña blanca.
Dulcería típica:
Pero, la cocina falconiana es famosa, además, por sus tradicionales dulces, como las “paledonias”, unas galletas de trigo, endulzadas con papelón, que son un excelente aperitivo y las “cocadas” pequeños bocadillos de coco muy dulces. Uno de los famosos dulces de leche de Falcón es el “Ideal Fama”, cuya sede está ubicada en el sector Caja de Agua, de Punto Fijo, un negocio familiar propiedad de Carmen Otilia Osorio de Brito, quien muy amablemente nos abrió las puertas de su empresa para contarnos algunos secreticos de este sabroso bocadillo. Carmen nos comenta que este negocio de casi 40 años viene de su abuela Basilisa de Irausquín, quien comenzó a vender estos dulces a locha y a medio en su casa y ahora es un negocio que está en sus manos y en la de sus hijos Juan Manuel, Juan Carlos y José Miguel, quienes junto a ella trabajan con mucha dedicación. “Con los años Ideal Fama se ha vuelto una marca consolidada, vienen a comprarla desde Aruba y Curazao y la gente se lo lleva para venderlos por aquellos lares”, precisa Carmen, que asegura que el secreto de este dulce está en todos los años que se ha mantenido y en uno que otro ingrediente no publicable que le da un toque particular.